Y se acabó el fin de semana, maravilloso en muchos aspectos. Y ahí estuve yo, disfrutando cada momento, reponiéndome de todo el cansancio acumulado. Compartiendo con mi novio y un grupo de amigos, un excelente grupo de personas bastante diversas, pero extremadamente compatibles.
Uno de los días uno de los presentes abre un libro. Calamus, de Walt Whitman. Whitman, poeta del siglo XIX, de quien poco conocía, sólo algunas breves nociones cortesía de Huracán. Y este amigo nos cuenta las circunstancias en que este libro llega a sus manos en forma absolutamente casual, cuando compraba libros de derecho, y lo abre y de a poco va descubriendo sus maravillas. Un buen tiempo pasó leyendo los primeros 10 poemas, hasta que se decidió a seguir con el siguiente, el que procedió a leer frente al resto:
11.
Cuando al caer el día supe que mi nombre había recibido aplausos en el Capitolio, no fue, sin embargo, noche feliz la que siguió a ese día,
Ni tampoco, en la fiesta, o cuando mis planes se realizaron;
Pero el día cuando al alba me levanté del lecho de perfecta salud, refrescado cantando, aspirando el aliento maduro del otoño,
Cuando ví la luna llena palidecer en el oeste y desaparecer con la luz matinal,
Cuando erré solo por la playa, y desnudo, me bañe, riendo con las frescas aguas, y vi salir el sol,
Y cuando pensé que el amigo de mi corazón, mi amado, ,venia ya a unirse a mi, oh, entonces fui feliz;
Y entonces cada aliento fue mas dulce - y ese día entero, el alimento me nutrió mejor - y ese dia hermoso pasó bien,
Y el siguiente llegó con igual gozo - y con el próximo, al atardecer, llegó mi amigo,
Y esa noche, en el silencio, oí como las aguas trepaban sin descanso y lentamente sobre la playa,
Oí el murmullo sibilante del liquido y arenas como si a mi se dirigiesen, susurrando parabienes,
Porque aquel a quien más amo yacía dormido junto a mi, bajo el mismo mando, en la noche fresca,
En la quietud, bajo la luz de la luna otoñal, su rostro se inclinaba hacia mi,
Y su brazo descansaba liviano, sobre mi pecho - y aquella noche fui feliz.
Y nos invita a elegir cada uno un texto y leerlo. Y comienza mi novio:
9.
Horas que continúan largas, dolientes, angustiadas,
Horas del anochecer, cuando me retiro a un lugar apartado y solitario, a sentarme apoyando la cabeza en mis manos;
Horas insomnes, en lo profundo de la noche, cuando salgo, presuroso, recorriendo caminos apartados o las calles de la ciudad, o lentamente, caminando milla tras milla, reprimiendo acongojados sollozos;
Horas desanimadas, distraídas, porque aquel sin quien no puedo contentarme le he visto prontamente contentarse sin mi;
Horas en que estoy olvidado (oh, semanas y meses pasarán, pero creo que jamás yo he de olvidar!)
Hoscas y sufrientes horas (me avergüenzo, pero es inútil, soy lo que soy;)
Horas de mis tormentos - confundido - su amigo, su amado, perdido para él?
Se sentirá también él como yo ahora? se levanta cada mañana, desganado, pensando en el que perdió? ... y por la noche, despertando, a pensar en quien perdió?
Resguarda también él esa amistado, silente y sin fin? resguarda el su angustia y su pasión?
Y, alguna señal perdida, o la mención casual de un nombre, le devuelven su congoja, taciturno y deprimido?
Es que podrá ver en mí su reflejo? en estas horas, podrá ver él la faz de sus horas reflejadas?
Por supuesto, el fin de semana no se fue sólo en leer poesía. También hubo espacio para reír bailando Raining Men o haciendo karaoke con canciones de Yuri. Espacio para caminar por la arena o dejarse caer desde las dunas. Espacio para conversar lo que significa ser homosexual y especialmente respecto al tipo de vínculos que uno busca y que no son fáciles de lograr. Espacios para valorar la amistad y en mi caso, para alegrarme al sentir como van naciendo amistades, amistades que han sido históricamente tan difíciles de lograr para mi Espacios para valorar a la persona que tengo a mi lado, para reafirmar la suerte que tenemos de estar juntos, para demostrar una vez más que hay cosas que están hechas para durar, como lo es el amor que nos sentimos.
Y ahora, vuelta a la realidad, pero con más ánimo que en las últimas semanas.
PD: y de los surfistas nada, pero ya tenemos el dato de que van a estar ahí en Octubre para un Campeonato Mundial. Mish!